Soñadores: seguid soñando, no desperteis
Clavado en mi mente, cierro los ojos y lo veo, sólo a él, es como si estubiera viendo una foto. Veo en sus ojos intensos sus ganas de vivir, de aprender, su risa, su llanto, su alegría y su dolor.
Veo en sus labios las palabras que no se atreve a decir, su sonrisa efímera, sus ganas de besar, veo todos los besos que ha dado y todos lo que nunca ha querido dar.
Veo en su cuerpo su timidez, sus impulsos, sus locuras, sus lamentos.
Abro los ojos y ya no le veo, es solo una imangen que tengo clavada en mi mente, aunque se va alejando como las olas cuando vienen con toda su fuerza, se rompen y se vuelven a marchar. Y parece que nunca vino porque siempre viene otra ola, que te hace olvidar la anterior.
